Nuestros labios se saludan, y
en cada pestañeo
mis ojos hacen “flash”.
Podría formar un álbum
con tan sólo esa noche.
Olores, texturas, silencios,
gemidos, miradas.
Olvidas las aceras oxidadas
de tanto sol.
Nuestros dientes se acarician y
la luna nos mira. Y es que,
en cada movimiento un flash,
un recuerdo, un tatuaje.
Siluetas oliendo a mar,
arena fría, tímida nos toca.

