Ciudad que no está en el mapa
La paciencia suele besar la asfixia.
La incertidumbre se asoma saludándote.
Sonrisa lenta, sutil, inocente.
Calles sin luz que me hacen sentir en casa,
farolas que alumbran y me molestan.
Órgano que bombardea cada vez más fuerte
produciendo un éxtasis de felicidad infinita.
Mariposas que revolotean alrededor,
dentro y fuera de mi, sin más.
Espiral de colores que forman un arco iris.
El olor de aceras mojadas que me agrada y
las palabras que me guardan, conducen
a un viaje desconocido;
viaje que construyen mis ojos,
que construyen mis acciones.
Conducen…
a una ciudad que no está en el mapa.
Estefanía Martín Sebaquevas, Julio 2011
